Al servicio de la creación narrativa. Un blog del escritor DIEGO CARDONA C.
domingo, 22 de agosto de 2010
CORTAZAR Y EL ARTE DEL CUENTO
Hace ya 40 años que se publicó en la revista "Casa de las Américas", el texto de una magnífica conferencia de Cortázar, dedicado a examinar algunos aspectos del arte del cuento. El texto no ha perdido actualidad, y lo traigo por su utilidad para el trabajo creativo. Se publica en dos entradas, para facilitar su lectura y asimiliación. Los subtítulos son del autor de este blog.
ALGUNOS ASPECTOS DEL CUENTO (Primera Parte)
El cuento, entre lo real y lo fantástico:
…Voy a decir en pocas palabras cuál es la dirección y el sentido de mis cuentos. No lo hago por mero placer informativo, porque ninguna reseña teórica puede sustituir la obra en sí; mis razones son más importantes que esa (…) me parece de una elemental honradez definir el tipo de narración que me interesa, señalando mi especial manera de entender el mundo. Casi todos los cuentos que he escrito pertenecen al género llamado fantástico por falta de mejor nombre, y se oponen a ese falso realismo que consiste en creer que todas las cosas pueden describirse y explicarse como lo daba por sentado el optimismo filosófico y científico del siglo XVIII, es decir, dentro de un mundo regido más o menos armoniosamente por un sistema de leyes, de principios, de relaciones de causa y efecto, de psicologías definidas, de geografía bien cartografiadas.
En mi caso, la sospecha de otro orden más secreto y menos comunicable, y el fecundo descubrimiento de Alfred Jarry, para quien el verdadero estudio de la realidad no residía en las leyes sino en las excepciones a esas leyes, han sido algunos de los principios orientadores de mi búsqueda personal de una literatura al margen de todo realismo demasiado ingenuo (...)
Tengo la certidumbre de que existen ciertas constantes, ciertos valores que se aplican a todos los cuentos, fantásticos o realistas, dramáticos o humorísticos. Y pienso que tal vez sea posible mostrar aquí esos elementos invariables que dan a un buen cuento su atmósfera peculiar y su calidad de obra de arte.
El cuento y la novela:
(…) Nadie puede pretender que los cuentos solo deban escribirse luego de conocer sus leyes. En primer lugar, no hay tales leyes; a lo sumo cabe hablar de puntos de vista, de ciertas constantes que dan una estructura a ese género tan poco encasillable; en segundo lugar los teóricos y los críticos no tienen por qué ser los cuentistas mismos, y es natural que aquellos solo entren en escena cuando exista ya un acervo, un acopio de literatura que permita indagar y esclarecer su desarrollo y sus cualidades.
(…) Pero si no tenemos una idea viva de lo que es el cuento habremos perdido el tiempo, porque un cuento, en última instancia, se mueve en ese plano del hombre donde la vida y la expresión escrita de esa vida libran una batalla fraternal, si se me permite el término; y el resultado de esa batalla es el cuento mismo, una síntesis viviente a la vez que una vida sintetizada, algo así como un temblor de agua dentro de un cristal, una fugacidad en una permanencia. Solo con imágenes se puede trasmitir esa alquimia secreta que explica la profunda resonancia que un gran cuento tiene entre nosotros, y que explica también por qué hay muchos cuentos verdaderamente grandes.
Para entender el carácter peculiar del cuento se le suele comparara con la novela, género mucho más popular y sobre le cual abundan las preceptivas. Se señala, por ejemplo, que la novela se desarrolla en el papel, y por lo tanto en el tiempo de la lectura, sin otro límite que el agotamiento de la materia novelada; por su parte, el cuento parte de la noción de límite, y en primer término de límite físico, al punto que en Francia, cuando un cuento excede las veinte páginas, toma ya el nombre de nouvelle, género a caballo entre el cuento y la novela propiamente dicha.
En ese sentido, la novela y el cuento se dejan comparar analógicamente con el cine y la fotografía, en la medida en que una película es en principio un “orden abierto”, novelesco, mientras que una fotografía lograda presupone una ceñida limitación previa, impuesta en parte por el reducido campo que abarca la cámara y por la forma en que el fotógrafo utiliza estéticamente esa limitación. No sé si ustedes han oído hablar de su arte a un fotógrafo profesional; a mí siempre me ha sorprendido el que se exprese tal como podría hacerlo un cuentista en muchos aspectos. Fotógrafos de la calidad de un Cartier-Bresson o de un Brasai definen su arte como una aparente paradoja: la de recortar un fragmento de la realidad, fijándolo determinados límites, pero de manera tal que ese recorte actúe como una explosión que abre de par en par una realidad mucho más amplia, como una visión dinámica que trasciende espiritualmente el campo abarcado por la cámara.
Mientras en el cine, como en la novela, la captación de esa realidad más amplia y multiforme se logra mediante el desarrollo de elementos parciales, acumulativos, que no excluyen, por supuesto, una síntesis que dé el “clímax” de la obra, en una fotografía o en un cuento de gran calidad se procede inversamente, es decir que el fotógrafo o el cuentista se ven precisados a escoger y limitar una imagen o un acaecimiento que sean significativos, que no solamente valgan por sí mismos, sino que sean capaces de actuar en el espectador o en el lector como una especie de apertura, de fermento que proyecta la inteligencia y la sensibilidad hacia algo que va mucha más allá de la anécdota visual o literaria contenidas en la foto o en el cuento.
Un escritor argentino, muy amigo del boxeo, me decía que en ese combate que se entabla entre un texto apasionante y su lector, la novela gana siempre por puntos, mientras que el cuento debe ganar por knock-out. Es cierto, en la medida en que la novela acumula progresivamente sus efectos en el lector, mientras que un buen cuento es incisivo, mordiente, sin cuartel desde las primeras frases. No se entienda esto demasiado literalmente, porque el buen cuentista es un boxeador muy astuto, y muchos de sus golpes iniciales pueden parecer poco eficaces cuando, en realidad, están minando ya las resistencias más sólidas del adversario.
Tomen ustedes cualquier gran cuento que prefieran, y analicen su primera página. Me sorprendería que encontraran elementos gratuitos, meramente decorativos. El cuentista sabe que no puede proceder acumulativamente, que no tiene por aliado al tiempo; su único recurso es trabajar en profundidad, verticalmente, sea hacia arriba o hacia abajo del espacio literario.
Y esto, que así expresado parece una metáfora, expresa sin embargo lo esencial del método. El tiempo del cuento y el espacio del cuento tienen que estar como condenados, sometidos a una alta presión espiritual y formal para provocar esa “apertura” a que me refería antes. Basta preguntarse por qué un determinado cuento es malo. No es malo por el tema, porque en literatura no hay temas buenos ni temas malos, solamente hay un buen o un mal tratamiento del tema. Tampoco es malo porque los personajes carecen de interés, ya que hasta una piedra es interesante cuando de ella se ocupan un Henry James o un Franz Kafka.
Un cuento es malo cuando se lo escribe sin esa tensión que debe manifestarse desde las primeras palabras o las primeras escenas. (...) Un cuento es significativo cuando quiebra sus propios límites con esa explosión de energía espiritual que ilumina bruscamente algo que va mucho más allá de la pequeña y a veces miserable anécdota que cuenta. Pienso, por ejemplo, en el tema de la mayoría de los admirables relatos de Antón Chéjov. ¿Qué hay allí que no sea tristemente cotidiano, mediocre, muchas veces conformista o inútilmente rebelde? (…) Y sin embargo, los cuentos de Katherine Mansfield, de Chéjov, son significativos, algo estalla en ellos mientras los leemos y nos proponen una especie de ruptura de lo cotidiano que va mucho más allá de la anécdota reseñada.
Ahora bien, aprovechemos la oportunidad para oír el comienzo de un buén cuento del Maestro: Aquel dedicado a las instrucciones para dar cuerda a un reloj. Claro está que era otra época, previa a la aparición de los quarz; pero qué importa?. Es a Cortázar a quien queremos escuchar. Veamos una bella muestra de su literatura:
"Escribe, si puedes, cosas que sean tan improbables como un sueño, tan absurdas como la luna de miel de un saltamontes y tan verdaderas como el sencillo corazón de un niño"(E. Hemingway)
Nuestra tarea es hacer que los otros oigan, sientan y vean, por el poder de la palabra escrita. Eso y nada más, pero no es poco (J. Conrad)
"Continúa escribiendo. Trata de hacer un poco cada día, aún si el resultado no parece el mejor. Ir de la página cuatro a la página cinco es más importante que gastar tres semanas haciendo perfecta la página cuatro una y otra vez". (A. D. Foster)
POR QUÉ NOOK?
Los computadores han sido una innovación mayor para el desarrollo creador. Puede crearse sin ellos, pero no debemos olvidar que: con plumas de ganso se escribieron la Ilíada, la Odisea, la sublime Commedia, o las obras de Shakespeare, el Quijote y el Fausto. Con plumas metálicas que requerían tinta continuamente, y manchaban también manos y papel, escribieron Dickens, Zola, y Victor Hugo. Con la pluma-fuente de marca y bello diseño, fueron posibles las obras de Thomas Mann, el Ulyses, o el Cuarteto de Alejandría. Con una modesta máquina de escribir se escribieron La Perla, El Viejo y el Mar, El Aleph, y Cien Años de Soledad.
No es el instrumento de escritura lo esencial. Lo único importante es que el escritor (la escritora) necesita un espacio y un tiempo personales, un “rincón” (a sheltered place = a nook) , abierto o cerrado, privado o público, que le permita crear. Algunos podrán hacerlo en el tráfago cotidiano; Virginia Woolf pedía con angustia un “cuarto propio”. Lo importante es que sea un rincón donde podamos concentrarnos por un tiempo. Ese rincón, ese espacio y ese tiempo reales o figurados, son esenciales, tanto como la pluma o el instrumento de trabajo.
Por otra parte, la pluma nos recuerda el comienzo y lo esencial de la escritura. El nook, en los comienzos del siglo XXI, nos dice que la comunicación con los lectores puede adquirir formas variadas: el folletín, el libro, las imágenes, la palabra cambiante, los medios electrónicos de plataforma abierta...
Escritor y otros menesteres. Doctor en Literatura (Univ. Complutense de Madrid), Magister en Creación Literaria (Univ. Pompeu Fabra, Barcelona) NO ME LLAMO ISHMAEL Y POR ESO NUNCA FUI NAVEGANTE. PREFIERO SIDHARTA AL SEÑOR BLOOM. Y UNA BUENA TERTULIA ME PARECE MAS INTERESANTE QUE UNA RUMBA.(EMail: dcardonac@gmail.com).
LAS MEJORES ESCUELAS DE ESCRITURA CREATIVA EN ESPAÑOL
Existen numerosos Talleres de creación narrativa o escritura creativa en el mundo de habla hispana. Sin embargo, solo en los últimos años comienzan a aparecer sistematizados como estudios de Pregrado o Postgrado. No olvidemos que en el mundo anglosajón, existe más de una centena de programas muy consistentes de Maestría, e incluso decenas de Doctorado en escritura creativa ("creative writing”) con énfasis diversos, en especial: Cuento, novela, guión y poesía.
Veamos algunas de las más importantes Escuelas que hemos podido detectar:
BARCELONA:
- MASTER EN CREACION LITERARIA. Universidad Pompeu Fabra, Barcelona. Duración: Tres trimestres académicos.
El programa se desarrolla en Español. Dedicación presencial y muy intensiva los dos primeros trimestres. El tercer trimestre está dedicado al trabajo final. Es posiblemente el mejor programa en su género del mundo de habla hispana, junto con el de la Universidad de N. York.
- BOGOTA:
- MAESTRIA EN CREACION LITERARIA, Universidad Central, Departamento de Literatura y Humanidades. Cuatro semestres, incluyendo el trabajo de creación final. Dedicación presencial. Horario vespertino. El programa fué dirigido hasta su muerte por Roberto Burgos Cantor, Premio Latinoamericano de Novela Casa de las Américas, y finalista del Premio Rómulo Gallegos. El profesor emérito del programa, escritor y maestro Isaías Peña G., ha dirigido el Taller, que es el más antiguo de creación narrativa en América Latina (34 años continuos).
- MAESTRIA EN ESCRITURAS CREATIVAS, Universidad Nacional de Colombia. Facultad de Artes. Tres semestres de cursos y talleres, y uno adicional de trabajo final. Dedicación presencial: Las mañanas. Admisión anual.
-MAESTRÍA EN ESCRITURA CREATIVA, Instituto Caro y Cuervo. Cuatro semestres, incluyendo trabajo final. El énfasis no es solamente literario.
-.
PREGRADO (Licenciatura) EN CREACION LITERARIA, Universidad Central. Inició en 2010. Programa único en su género en América Latina, requiere 139 créditos (en promedio 8 semestres). Prevé un ciclo de profundización en los dos años superiores de la carrera, bien sea en la práctica narrativa, la poesía o el ensayo literario.
BUENOS AIRES:
- MAESTRÍA EN ESCRITURA CREATIVA, Universidad de Tres de Febrero. Duración: 4 semestres académicos. Funciona en el Centro Cultural Borges, lo cual es una garantía de inmersión en la vida cultural bonaerense.
EL PASO, Texas:
- MASTER (of Fine Arts, MFA) EN ESCRITURA CREATIVA. Programa bilingüe Español-Inglés. En el Departamento de Escritura Creativa - Department of Creative Writing, de la Universidad de Texas. El programa está previsto para 3 años (14 materias y trabajo final). Se trata de un Programa único en su género. Modalidad: Presencial y en línea.
HOUSTON, Texas
- M.A. IN SPANISH WITH A CONCENTRATION IN CREATIVE WRITING. University of Houston. Duración: 4 semestres académicos. En español
- PhD in Spanish con concentración en Escritura Creativa. Abrió en 2017. Énfasis en trabajo con la comunidad hispanófona de la región alrededor de Houston.
LIMA:
- MADRID:
- MASTER EN ESCRITURA CREATIVA, Universidad Complutense. Facultad de Ciencias de la Información. Duración: 4 semestres académicos. La calidad literaria sería mejor si el programa tuviera alguna relación con la Facultad de Filología, que es la que administra los programas de Literatura
- MEDELLIN:
- MAGISTER EN ESCRITURA CREATIVA, Universidad Eafit. Duración: 4 semestres. Presencial, diurna
MEXICO DF:
- MAESTRÍA EN APRECIACIÓN Y CREACIÓN LITERARIA. Centro de Cultura, Casa Lamm. Modalidades: Presencial y en línea. Se cursa en dos años. Admisión anual. Excelente programa. Buena calidad.
- DOCTORADO EN CREACIÓN LITERARIA: NOVELA. Modalidad presencial. Tres años. Centro de cultura, Casa Lamm. Modalidad presencial. Comenzó en 2015. La versión en línea comenzó en 2018.
- Talleres de la Sociedad de Escritores de México (SOGEM). Opciones diversas, aunque con tiempos un poco irregulares.
NEW YORK
- MFA IN CREATIVE WRITING IN SPANISH. New York University (NYU). Duración: 4 semestres académicos. Un programa de calidad excepcional, sumado a la inmensa vida cultural de la Ciudad. Sin duda el mejor Master en español, en Estados Unidos, junto con el de El Paso (Texas). En el top en los programas de Master en su género.
SALAMANCA
- MASTER DE ESCRITURA CREATIVA EN ESPAÑOL. UNIVERSIDAD DE SALAMANCA. Duración: 4 semestres académicos.
SEVILLA
- MASTER EN ESCRITURA CREATIVA. Universidad de Sevilla. Duración: 4 semestres académicos. Un programa interesante en el marco de una ciudad acogedora.
ALGUNAS REVISTAS Y SUPLEMENTOS CULTURALES DE INTERES PARA ESCRITORES
Poets & Writers:
La mejor Revista en su género, dedicada exclusivamente a los(as) escritores(as) y a la escritura como oficio. Periodicidad bimensual. Link:
http://www.pw.org/
Le Magazin Literaire:
La mejor publicación de su género en Europa y en lengua francesa, y una de las mejores del mundo. De alto interés para escritores y amantes de la literatura. Periodicidad mensual.
Link:
http://www.magazine-litteraire.com
Revista ñ: Suplemento semanal del diario "El Clarín", de Buenos Aires. Publica excelentes notas sobre Literatura y Artes. Es el mejor semanario cultural de América Latina. Link:
http://www.revistaenie.clarin.com
Babelia: Suplemento cultural de "El País", de España. Periodicidad semanal. Link:
http://elpais.com/suple/babelia
The Guardian Unlimited : Suplemento semanal del conocido periódico Inglés "The Guardian". De su página básica, derivan una serie de blogs dedicados al mundo de la cultura. Es notable el dedicado a los libros. Link: http://blogs.guardian.co.uk/books
The New Yorker: Revista semanal de excelente calidad. Dedicada a temas diversos. Su sección "Arts and Writers" contiene artículos y reseñas de interés para escritores. Por allí han pasado algunas de las mejores plumas de las últimas décadas. Link:
http://www.newyorker.com/
Arcadia: Revista cultural mensual publicada en Colombia.Suele tener algunos artículos de interés para escritores. Link:
http://www.revistaarcadia.com
EL DULCE AMOR (Un mini-cuento de Diego Cardona C.)
Érase una vez un barco lleno de monos de chocolate. Todos tenían formas diversas, y finos vestidos de aluminio bellamente decorados. Todos tenían también un carácter dulce, pero firme. Resistieron el paso de los años, los viajes interminables, los tsunamis del Pacífico y los monzones del Índico. Se salvaron de los glotones del Atlántico y de los gélidos vientos de las zonas polares, de las olas gigantescas de todos los mares reales e imaginarios, del gusto acre de los piratas de Somalia, y hasta de la voracidad del gobierno de Bush.
Pero, un día soleado y cálido en la zona de los Trópicos, sucedió lo indecible. Su barco cruzó al velero más bello de la Mar Océano. Nada hubiera sucedido de no ser porque en su mascarón de proa, podía distinguirse la más hermosa figura que ellos hubieran visto jamás. Sus maderas firmes, sus senos desafiantes, su color caoba, su gusto ligeramente salobre, su mirada apacible hacia el horizonte, hacían presagiar el Paraíso.
Ese día, cuando todos los monos de chocolate la vieron, ese día memorable en que el sol y el velero marcaron el camino hacia nuevos horizontes, todo cambió. Los monos perdieron la compostura; sus cuerpos comenzaron a fundirse y sobrepasaron las finas y delicadas vestiduras de aluminio; se fusionaron poco a poco y confundieron unos con otros; perdieron la firmeza, cambiaron de forma...
Algunos afirman que los pescadores los vieron derretirse de amor. Dicen incluso que los vieron lanzarse por la borda y mezclarse para siempre con el mar…ese mar que ella, en su prodigioso velero, recorrerá gustosa una y otra vez hasta el fin de los tiempos…